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Declaración De Fe

LA BIBLIA
Creemos que es la Palabra de Dios. Es verdad total y nos proporciona los principios para todos los ámbitos de la vida. Es inspirada por Dios y contiene la revelación completa de Su voluntad para la salvación, y la autoridad suprema por la cual debe ser todos los ámbitos del conocimiento humano y el esfuerzo juzgado. Por lo tanto, hay que creer en todo lo que enseña, obedecer en todo lo que se requiere, y de confianza en todo lo que promete. (2 Timoteo 3:16-17).

DIOS Y LA TRINIDAD
Creemos en el Único Dios Verdadero. Creemos que Él está vivo y quiere tener una relación personal con nosotros, creador de todas las cosas, santo, infinitamente perfecto y eternamente existente en una unidad amorosa de tres Personas divinas por igual: Padre, Hijo y Espíritu Santo.

DIOS Y EL HOMBRE
Creemos que Dios creó al hombre a su imagen, pero deliberadamente rompió las leyes de su creador cuando fue tentado por Satanás. Como resultado de ello, en unión con Adán y Eva, los seres humanos son pecadores por naturaleza. Sólo a través de la obra salvadora de Dios en Jesucristo podemos ser rescatados, reconciliados y renovados. (Génesis 1:26-31; 3:1-7; Romanos 5:12-21).

JESUCRISTO
Creemos que Jesucristo es Dios encarnado, totalmente Dios y totalmente hombre, una persona en dos naturalezas. Nació de una virgen y vivió una vida sin pecado. Mientras vivió en la tierra hizo milagros sobrenaturales. Él murió para quitar los pecados del mundo. Él fue crucificado en una cruz, enterrado en una tumba, resucitó corporalmente de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la diestra de Dios Padre como nuestro Sumo Sacerdote y Abogado. Creemos que Él regresará a la tierra por segunda vez.

EL ESPIRITU SANTO
Creemos que el Espíritu Santo, en todo lo que hace, glorifica al Señor Jesucristo. Él convence al mundo de su pecado. Él regenera a los pecadores, y en él están bautizados en la unión con Cristo para hacernos herederos de la familia de Dios. También vive, ilumina, guía, equipa y capacita a los creyentes para vivir como demandan las escrituras.

EL BAUTISMO EN LAS AGUAS
Creemos en el bautismo por inmersión en las aguas y que el mismo es un mandato escritural para todo aquel que se haya arrepentido de sus pecados y haya creído de corazón en Cristo como su único y suficiente salvador. Que el bautismo es un simbolismo de la limpieza del cuerpo exterior en las aguas así también como la del interior. Por medio de este acto se hace una declaración ante el mundo entero de que el hombre como persona "murió" juntamente con Cristo y juntamente con Él resucitó para una nueva vida. (Mateo 28:19; Hechos 10:47-48; Romanos 6:4; Hebreos 10:22).

LOS DONES DEL ESPIRITU SANTO
Creemos en la manifestación de los dones del Espíritu Santo en la Iglesia. Estos dones son habilidades sobrenaturales impartidas por el Espíritu Santo a los creyentes para la obra del ministerio y la edificación de la Iglesia de Dios. (1 Corintios 12; Romanos 12:6-8; 1 Corintios 14).

LA IGLESIA
Creemos que la verdadera iglesia comprende a todos los que han sido justificados por la gracia de Dios mediante la fe en Cristo solamente. Ellos están unidos por el Espíritu Santo en el cuerpo de Cristo, del cual Él es la Cabeza. Cada creyente, nacido de nuevo, es una parte integral de la misma. (Efesios 1:22-23; 2:19-22; Hebreos 12:23).

VIDA CRISTIANA
Creemos que la gracia justificadora de Dios no debe ser separado de su poder y propósito santificador. Creemos que debemos vivir vidas santas. A través de la obediencia a los principios y enseñanzas de la Biblia podemos vivir vidas que agradan a Dios. Las Sagradas Escrituras enseñan una vida de santidad "sin la cual nadie verá al Señor". Dios nos manda a amarlo supremamente y a dar testimonio del Evangelio de palabra y obra. Es por eso necesario el cuidar por el prójimo, la compasión hacia los pobres y la justicia para los oprimidos. Sin olvidar, que es necesario hacer una separación total del pecado y de la mundanalidad, y una completa consagración a Dios que abarca todas las áreas de nuestro ser. Por tanto, todo creyente debe caminar diligentemente y en obediencia a la Palabra de Dios. (1 Tesalonicenses 4:3; Hebreos 12:4; 1 Pedro 1:15-16; 1 Tesalonicenses 5:23-24; 1 Juan 2:6; 2 Corintios 7:1; Juan 17:17).

LA SANIDAD DIVINA
Creemos en las sanidades de los males físicos del cuerpo humano y que se recibe por la fe como una parte viable de los derechos y privilegios del nuevo nacimiento. Es la voluntad de Dios para cada creyente el vivir en salud. Fue por eso que Jesús se ocupo de pagar el precio para la salud y la vida, libertándonos del pecado. La Biblia dice que Él soportó tuvo la victoria sobre toda enfermedad, por tanto ministramos por los enfermos, porque creemos que Dios todavía hace milagros hoy en día. (Isaías 53:4-5; Mateo 8:16, 17; Marcos 16:17-18; Santiago 5:14-15).

LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO
Creemos en el retorno personal, corporal y premilenial de nuestro Señor Jesucristo. La venida de Cristo, en un momento en que sólo Dios conoce, demanda una constante expectación y, según la feliz esperanza, motiva al creyente a una vida santa. (Tito 2:13; 1 Tesalonicenses 4:16-17; 1 Corintios 15:51-52; Judas 14, 15; Romanos 8:23).