Navegacion









Mis Preocupaciones

“…no os afanéis por el día de mañana… Basta a cada día su propio mal…” (Mt. 6:34)

 

He descubierto que noventa por ciento de las cosas por las que me he preocupado nunca sucedieron. Y cuando lo que he tenido ha ocurrido, la gracias de Dios siempre ha sido suficiente.

 

Entonces, ¿por qué preocuparse? Es lo más dificil para un cristiano. Esto no significa que deberíamos ir por la vida irreflexivamente. Existe una gran diferencia entre las preocupación necia y una preparación cuidadosa para el futuro. Para eliminar la preocupación debemos enfrentar los problemas y las responsabilidades futuras con fe, confiando en que Dios nos dará su gracia y provisión.

 

Algunas persona miman sus problemas de la misma forma en que las madres miman a sus bebés. Los acarician, los mecen, los abrazan, lloran sobre ellos y se aferran a ellos si tratas de quitárselos. Esas personas quienes que te inquietes con ellas y que apoyes sus creencias de que las ha tratado peor que a nadie en el mundo. Su excesiva preocupación normalmente las vuelve egoístas. Piensa más en sus propio pequeños problemas que en todo los demás.

 

¿Te atormentan los temores y las ansiedades al enfrentar el día de hoy y pensar en el mañana? En lugar de alimentarlos, echa tus inquietudes sobre Dios. El Salmo 55:22 nos dice: Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará…. Créelo, y la preocupación se irá de tu corazón. Cuando colocamos nuestras ansiedades en manos de Dios, Dios pone su paz en nuestros corazones.

 

Repite esta oración; “ Padre en esta hora te pido que me ayudes a dejarte a ti trabajar en mi vida, no permitas que mis preocupaciones interumpan la obra que haz comenzado en mi vida en el nombre de Jesús, Amé.

 

Queremos continuar orando por tu problema escribenos a: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.