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Pensando En Voz Alta

Estoy pensando en voz alta y quiero que abras tu mente, corazón y espíritu para recibir lo que en mi mente he estado analizando por un tiempo. No es mi intención ofenderte, sino el ministrar un área a la que no has prestado atención y que por tal motivo al leer esto podamos diferir.

Hoy más que nunca tenemos que evaluarnos en cuanto a las cosas que escribimos y las fotos que aquí colocamos. Pablo dijo que somos cartas abiertas leídas por todos y se nos exhorta en Hebreos 12:1 diciendo: "Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante...".

Las redes sociales no son un diario,  ni tampoco es el foro para ventilar tus situaciones particulares que en ocasiones nos dejan al desnudo cuando de una manera u otra dejamos mostrado que tenemos problemas matrimoniales, familiares,  económicos, de alimentos, de viviendas y hasta sexuales.

Cuando subimos imágenes que por la adrenalina del momento perdemos la sensibilidad de que somos cristianos y que tenemos familias directas y extendidas a los cuales tus acciones poco pensadas pudieran causarles algún tipo de indignación u ofensa, al igual traer repercusiones a tu vida más adelante.

Pensaras y dirás que a nadie le importa lo que dices, haces o muestras; pero a ti si te importa porque de lo contrario no lo escribirías o mostrarías. La intención es que otros lean o vean, y es ahí donde nos debemos detener a pensar, ¿voy a bendecir o voy a maldecir? ¿Voy a edificar o voy a destruir?

Tu respuesta no debe ser; "...a nadie le importa mi vida, ni me importa lo que otros digan, sino lo que diga Dios de mi..." siendo esta una respuesta muy equivocada en este caso, porque como "cartas abiertas" tenemos que cuidar nuestro testimonio e imagen para con los demás.

En un momento dado salieron Jesús y sus discípulos por las aldeas de Cesárea de Filipo. Y en el camino preguntó a sus discípulos, diciéndoles: ¿Quién dicen los hombres que soy yo? Ellos respondieron: Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, alguno de los profetas.  Entonces él les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy? Respondiendo Pedro, le dijo: Tú eres el Cristo... (Marcos 8:27-29), dejando demostrado que si nos debe interesar la opinión pública a fin de mejorar áreas de nuestras vidas.

Bajo mi voz en este instante y culminó con esto mi pensamiento en voz alta: "NO HAGAS COSAS BUENAS, QUE SIN TU DARTE DE CUENTA PARA LOS QUE TE OBSERVAN LUCEN SER COSAS MALAS..." No olvides que tienes madre, padre, hermanos y hasta hijos, que en el mañana pudieran ser objetos de burlas por causa de tus actitudes hoy.

De todo corazón y con humilde manera de ver las cosas, de tu hermano y amigo,

Evang. Julio M. Delgado
www.juliodelgado.org